Cómo usar la secadora correctamente y ahorrar energía
La secadora es una gran aliada, sobre todo en invierno, pero usada sin criterio puede encoger la ropa y disparar la factura de la luz. Con unos pocos ajustes conseguirás un secado perfecto gastando menos energía. Te explicamos cómo.
Elige el programa de secado según el tejido
No toda la ropa se seca igual. El algodón admite temperaturas altas, mientras que los sintéticos y las prendas delicadas necesitan calor suave. La mayoría de secadoras tienen programas específicos por tipo de tejido y sensores de humedad que paran el ciclo cuando la ropa está seca, evitando gasto innecesario.
Cómo evitar arrugas y encogimiento
No sobrecargues el tambor: la ropa necesita espacio para voltear y secarse de forma uniforme. Saca las prendas en cuanto termine el ciclo y dóblalas o cuélgalas mientras están templadas para reducir arrugas. Las temperaturas moderadas previenen el encogimiento de las prendas más sensibles.
Trucos para ahorrar tiempo y energía
El mejor ahorro empieza en la lavadora: un buen centrifugado extrae más agua y acorta el secado. Agrupa varias cargas seguidas para aprovechar el calor residual del tambor y limpia el filtro de pelusa con frecuencia, ya que uno sucio obliga a la máquina a consumir más. Este enfoque encaja con lo que explicamos en lavar en casa o en lavandería autoservicio: cuánto ahorras realmente.
Qué prendas no debes meter en la secadora
La lana, la seda, las prendas con elastano y ciertos estampados pueden dañarse con el calor. Revisa siempre la etiqueta: el símbolo de un círculo dentro de un cuadrado indica si la prenda es apta y a qué temperatura. Los edredones voluminosos merecen mención aparte; lo vemos en nuestra guía sobre cómo lavar un edredón en una autolavandería.
Secadoras profesionales en autoservicio
Las secadoras industriales secan cargas grandes en minutos y de forma mucho más eficiente que una doméstica, ideal para mantas, edredones y la colada de toda la semana. Descubre cómo funciona nuestra lavandería de autoservicio en Colmenar Viejo y olvídate de tender.
